Sobre mí

Conoce más acerca de mí y de mi recorrido

Florencia Abba - Pulso Origen

Bienvenida/o a este espacio.

Soy Florencia Abba, creadora de Pulso Origen.

Este recorrido vital, nace de una búsqueda profunda por comprender la vida, el ser humano y aquello esencial que muchas veces permanece oculto bajo el ruido, las exigencias y las formas aprendidas.

Desde muy pequeña, hubo algo en mí que no terminaba de adaptarse a los moldes, ritmos y expectativas del entorno. Intuía que existía algo más, aunque no supiera nombrarlo.

Esa sensibilidad y esa búsqueda temprana no siempre fueron fáciles de sostener. Durante años viví una tensión interna entre lo que se esperaba de mí y lo que sentía como verdadero. No encajar del todo tuvo un costo: dudas, silencios, momentos de baja autoestima y una tendencia a replegarme hacia dentro.

Con el tiempo comprendí que esa dificultad no era un error, sino una señal. La señal de una mirada propia que necesitaba madurar.

El camino y los aprendizajes

Mi camino fue —y sigue siendo— un proceso de exploración consciente. Busqué, investigué y aprendí desde distintas corrientes, no para definirme a través de ellas, sino para ampliar la comprensión del ser humano en sus múltiples capas.

En ese recorrido me formé como Maestra de Reiki Usui Tibetano, profundizando en el trabajo con la energía, la presencia y la escucha sutil.

Exploré y me sumergí en la potente Terapia Transpersonal, que hoy es la columna vertebral de mi servicio como terapeuta. Esta me permitió ampliar la mirada más allá de la identidad y la historia personal.

Me formé en Bioneuroemoción, adentrándome en la relación entre experiencia emocional y cuerpo.

Transité la terapia sistémica transpersonal y las constelaciones familiares, comprendiendo los movimientos invisibles que nos atraviesan y nos ordenan.

El Tarot llegó como lenguaje simbólico y espejo, (tal vez recuerdo y legado de las mujeres que me precedieron) no como una herramienta reduccionista de adivinación, sino como una vía de lectura del presente, de la psique y de los procesos internos.

Con el tiempo entendí que ninguna de estas formaciones y aprendizajes opera de manera aislada. Las integro al servicio de la escucha, del momento y del pulso único de cada persona.

Atravesé momentos oscuros que me obligaron a escuchar más hondo, a cuestionar certezas y a soltar miradas ajenas. Poco a poco aprendí a confiar en mi sabiduría interna y a habitar mi singularidad sin necesidad de justificarla.

"Hoy elijo mirar la vida sin juicio y con una visión amplia. Me interesa lo que expande, no lo que reduce. Atreverse a ser, incluso cuando no se encaja del todo."

Una mirada integral

Mi forma de vivir y de acompañar es integral. Practico la meditación, cuido mi energía personal, escucho el lenguaje del cuerpo, habito el silencio siempre que puedo, me alimento de forma consciente y mantengo el movimiento como parte esencial del bienestar. Para mí, nada está separado: cuerpo, emoción, mente y conciencia dialogan constantemente.

Cultivo una espiritualidad encarnada, sencilla, profundamente ligada a la vida cotidiana y a las pequeñas cosas. En este camino, la práctica del mindfulness ha sido una gran aliada, y por eso la recomiendo como vía para volver al presente y a la escucha.

Acompaño desde la experiencia vivida, no desde un lugar teórico, y principalmente, para que las personas puedan recordar quiénes son y vivir desde ahí.

Cada persona es un universo único, con su propio ritmo, historia y forma de habitar la experiencia. Por eso, mi manera de acompañar nace de la escucha profunda del cuerpo, la palabra, los silencios y todo aquello que se mueve en el encuentro.

Integro todo mi recorrido y aprendizaje de forma viva y flexible. No hay dos encuentros iguales, porque no hay dos personas iguales.